Conducir las funciones de la investigación de los delitos, de la seguridad pública, mantener el orden y la paz pública; del ejercicio de la acción penal y la relativa a la acción de reparación del daño ante los tribunales, rigiéndose por los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez y respeto a los derechos humanos.