LA GESTIÓN JUDICIAL ADMINISTRATIVA EN TIEMPO DE CORONAVIRUS (COVID-19)

Viernes 14 de agosto de 2020

Un sistema de audiencias, como el que hoy tenemos en el procedimiento penal, funciona adecuadamente si se mantiene una sana gestión judicial administrativa, ya que ello permite que no exista sobresaturación en la agenda de los jueces para que atiendan, en tiempo, las audiencias asignadas; permite de igual forma que las audiencias se realicen dentro de los plazos procesales que contempla la ley adjetiva; así como también, y muy importante, el que no se difieran audiencias por causas imputables a una inadecuada gestión.

El sistema Cosmos que tenemos en Querétaro, nos ha permitido que a 4 años de implementación (30 de mayo de 2016 en Distrito Judicial de Querétaro, que concentra un poco más del 65% de la incidencia delictiva de todo el Estado), nuestro sistema de gestión judicial administrativa esté al día, sin colapso y celebrando audiencias dentro de los plazos procesales. La contingencia generada por el virus conocido como COVID-19, ha venido a trastocar, también, nuestro sistema de gestión.

El Pleno del Tribunal Superior de Justicia y el Consejo de la Judicatura, del Poder Judicial del Estado de Querétaro, a través del acuerdo de fecha 20 de marzo de 2020, publicado en el periódico oficial La Sombra de Arteaga, ordenaron la suspensión de plazos y términos judiciales a partir del 21 de marzo de 2020, así como las audiencias programadas. Bajo un sistema de oralidad y de audiencias, eso significa demasiado.

En un primer momento, la suspensión era hasta el 8 de abril (para reanudar labores el día 13), sin embargo, como es de todos conocido, no fue posible regresar a las labores presenciales al cien por ciento, y dicho acuerdo se prorrogó hasta en 3 ocasiones más, para finalmente reanudar plazos procesales a partir del 8 de junio. En la materia penal no puede detenerse totalmente la actividad judicial; al no existir días ni horas inhábiles, el sistema sigue funcionando, pero exclusivamente para atender casos con detenidos (control) o audiencias de procesos que impliquen la libertad del imputado (sobreseimiento, salidas alternas o terminación anticipada, por citar algunos). Empero, el resto de los casos sí se paraliza, es decir, procesos que se encuentren en investigación complementaria, o que estuvieren pendientes de celebrar la audiencia intermedia y, por supuesto, las audiencias de juicio. Lo anterior causa un perjuicio a los justiciables, dado que su proceso se alargará más allá de lo que se tenía contemplado ordinariamente atendiendo a los plazos de cada etapa del procedimiento.

Precisamente por ello, el acuerdo al que hice referencia, menciona en el inciso b) del punto sexto, que tratándose de la materia penal, se deben desahogar no solo las audiencias con detenido, sino también: a) las que no admitan dilación alguna; b) las relacionadas con personas privadas de su libertad; c) aquellas que sean en cumplimiento a ejecutorias de amparo; o, d) aquellas que a criterio del órgano jurisdiccional, de no llevarse a cabo, se afecten gravemente los derechos humanos de las partes. Lo anterior, para afectar lo menos posible derechos tanto de víctimas como de imputados, principalmente aquellos privados de su libertad. Sin embargo, a pesar de dicha disposición, puede tornarse difícil llevar a cabo las audiencias bajo el esquema de la contingencia, pues es totalmente sorprendente que los mismos abogados particulares pretendieron presionar de tal forma al Poder Judicial para suspender cuanto antes actividades, entre ellos -por cierto- quienes forman parte del colegio de los abogados penalistas; de ahí que citarlos a una audiencia pudiera pensarse que se ponía en riesgo su salud, ante la distancia que debía guardarse y de preferencia, el mantenerse en casa para evitar la propagación del contagio. Aún y con esa medida establecida en el punto de acuerdo, es decir, tratar de aplazar el menor número de audiencias, se suspendieron un total de 366 (247 en distrito de Querétaro y 119 en la región, que abarca 5 distritos judiciales).

Lo anterior significó un nuevo reto para el sistema Cosmos en cuanto a la gestión judicial administrativa, que consistió en dos puntos: a) celebrar el mayor número de audiencias, ponderando derechos de los justiciables y siempre con las medidas de salubridad y cuidados necesarios, incluso, se ordenó que tales audiencias fueran a puerta cerrada y solo con presencia de las partes, por supuesto, con cubre boca obligatorio, uso de gel y distancia entre los asistentes; y, b) una vez que se ordenara levantar la suspensión de los plazos procesales, que en el menor tiempo posible se pudieran reprogramar y desahogar las audiencias que se dejaron sin efecto, partiendo de que se retomaría la actividad normal y en este punto era importante evitar un colapso, tomando en cuenta el número de audiencias urgentes que se generan día con día (controles, órdenes de aprehensión, cateos, etcétera), las que se tenían que reprogramar y, las ordinarias, cuyas peticiones empezaron a recibirse a partir del 8 de junio. Como coordinadora del Modelo de Procesos Judiciales del sistema Cosmos, es un reto que asumí y me di a la tarea de coordinarme con jueces y coordinadores administrativos, quienes siempre han estado sumamente comprometidos con el sistema y con nuestro Estado.

De esta manera sostuvimos 9 reuniones entre jueces y coordinadores, para programar los roles de guardia de tal forma que fuera equitativo entre los 9 jueces en Distrito de Querétaro y 6 en la región. En distrito de Querétaro estuvieron 3 jueces por semana atendiendo todos los casos que se presentaran, tanto iniciales con detenido como los ya radicados pero que implicaban la necesidad de actuar para hacer valer los derechos de imputados y víctimas. Incluso, se recibían comparecencias de abogados defensores recién nombrados por imputados para aceptar y protestar el cargo y de esa manera no afectar el derecho de defensa.

El anterior esquema de trabajo nos permitió desahogar, sin contratiempos, un total de 1, 246 audiencias del 21 de marzo al 7 de junio, lo que significó una capacidad de trabajo del 56% en comparación con el trabajo ordinario. Todas estas audiencias fueron presenciales, no se contabilizan los actos de investigación autorizados por escrito, ni las comparecencias.

La emergencia sanitaria y la suspensión de los plazos procesales, generó en demasía los comentarios sobre la necesidad de celebrar audiencias de manera virtual o a distancia; como se observa, nuestra capacidad de trabajo permitió el desahogo de audiencias de forma presencial, porque privilegiamos siempre la observancia a los principios procesales, con los cuidados debidos para evitar contagios, y aquí cabe decir que no se presentó ninguno al interior de las unidades de oralidad, ni con las partes que asistieron a dichas audiencias (fiscales o defensores).

Las audiencias a distancia deben ser casos excepcionales, y así, celebramos una audiencia a través de esa modalidad, porque se judicializó el caso de una persona detenida, internada en un hospital por sospechas de COVID-19, que estaba en condiciones y con capacidades para atender y comprender la audiencia, respetando todos los principios procesales, principalmente, su derecho a mantener la comunicación con su defensor, lo cual se garantizó vía telefónica, desde antes y durante la audiencia. Por otra parte, las reuniones entre jueces y coordinadores nos permitieron solicitar al Consejo de la Judicatura, la modificación del calendario de los periodos vacacionales, lo cual ocurrió hacia finales del mes de mayo, pues ya se tenía noticia que el día 8 o a más tardar el 15 de junio, se levantarían los plazos procesales.

Si esto era así, el primer periodo vacacional de toda una unidad (4 jueces y una coordinación con sus equipos), iniciaría el día 29 de junio, lo cual, en nada abonaría para la reprogramación de audiencias en el menor tiempo posible y evitar un rezago. Por ello, el Consejo de la Judicatura atendió la petición y se eliminaron los 2 periodos vacacionales que de ordinario se tienen dispuestos y ahora, cada juez con 5 auxiliares, tendrán sus vacaciones de manera escalonada uno a uno, para con ello, evitar que toda una unidad deje de tener actividades, lo cual conllevaría, nuevamente, la suspensión de plazos procesales.

De igual forma, al atender en primera instancia casos urgentes que implicaban vinculaciones a proceso y medidas cautelares de prisión preventiva, la segunda instancia celebró 4 sesiones extraordinarias durante la contingencia para resolver las apelaciones que se presentaron en dichos rubros. Algo que distingue a Cosmos es la coordinación y comunicación que se tiene entre los distintos Modelos, la cual se sostuvo durante el periodo de la contingencia para que fiscales, asesores jurídicos y defensores públicos, estuvieran en sintonía con las actividades y audiencias que se programarían, generar certeza sobre la forma de trabajo y también para el momento en que se reanudaran las actividades de manera normal, por ello, sostuvimos una comunicación constante y reuniones interinstitucionales para la operación.

Hasta finales de julio de 2020, se han celebrado todos los juicios que se suspendieron y se tuvieron que reprogramar y a la par, se están programando las audiencias iniciales con citatorio e intermedias, que fueron las únicas que no se atendieron durante el periodo de emergencia. La agenda la tenemos al día, los juicios, las audiencias intermedias, por supuesto las peticiones de actos de investigación y órdenes de aprehensión, se están celebrando dentro de los plazos establecidos en el Código Nacional de Procedimientos Penales.

Es un esfuerzo encomiable de todos los operadores, pues es evidente que aún no se pueden programar audiencias de forma ordinaria a como venía haciéndose, dado que ahora tenemos que considerar otras variables, por ejemplo, no podemos programar 2 juicios para un mismo día si cada uno tiene demasiados declarantes citados, porque se debe continuar con la sana distancia y con las medidas de salubridad; no podemos celebrar audiencias en salas continuas en las que cada una concentre un alto número de asistentes, etcétera, y las audiencias, si bien ya son nuevamente públicas, se admite solo un 40% de la capacidad de la sala, atendiendo a los espacios que deben observarse entre un asistente y otro.

De lo que se trata es de dar continuidad al trabajo ordinario, pero cuidando siempre la salud de los funcionarios públicos judiciales como de los usuarios y asistentes. Estar al corriente ha sido gracias a las prevenciones y proyecciones que realizamos en el sistema de gestión, pero principalmente por el sobre esfuerzo de nuestros jueces y auxiliares, quienes, gracias a su compromiso institucional y social, sin reparo alguno atienden, incluso fuera de horario, las audiencias que se programan más allá de lo que normalmente soporta una agenda diaria por juez. De no hacerlo así, nos alcanzará el rezago y cada día que pase, matemáticamente será irreversible. Es un compromiso con la justicia penal, con los imputados y con las víctimas.

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Por: Dra. Mariela Ponce Villa

Coordinadora del Modelo de Procesos Judiciales