UMECAS Querétaro: Un modelo de operación en óptimas condiciones

Miércoles 06 de septiembre de 2017

El Modelo Querétaro del Sistema de Justicia Oral está lejos de tener en la Unidad de Medidas Cautelares (Umecas) su eslabón más débil, pues independientemente de los pronunciamientos que han emitido – en el concierto nacional- académicos, especialistas y sociedad en general contra la labor de las Unidades, en el estado de Querétaro se cuenta con un modelo de operación en condiciones óptimas, para dar seguimiento y hacer cumplir las obligaciones impuestas por el juez. La Umeca es la instancia que se encarga de elaborar un análisis de riesgos sobre la información de los imputados, así como de supervisar las medidas cautelares en libertad dictadas por el juez o la suspensión condicional del proceso, acciones que en la entidad no solo se han cumplido a cabalidad, sino que además se trabaja de manera diferente y eficiente, con un mínimo del 80 por ciento de calidad en la información que se otorga, una vez que concluye la etapa de evaluación. La calidad en la información -que se proporciona a las partes- es producto del convenio interinstitucional que trabajan de manera coordinada con organismos federales, estatales y municipales, a fin de cotejar los datos proporcionados por el imputado con la información oficial que facilitan dichas instituciones, un ejercicio que distingue la operación de Umecas Querétaro en relación a las acciones que se ponen en práctica en otros puntos del país. Mucho se habla de que el Sistema Penal Acusatorio ha alentado la “puerta giratoria” a delincuentes y, aunque en otras entidades se tienen detectadas áreas de oportunidad o lagunas en su operación, en Querétaro no es tema, pues todos los actores judiciales trabajan de forma transversal y sistémica, es decir, mediante un Sistema Informático Único (SIU) todas las partes involucradas comparten información prácticamente en tiempo real para evitar que el imputado sea procesado y/o juzgado de manera diferente. Si bien las circunstancias cambiaron y ahora se parte de la presunción de inocencia hasta que el Fiscal de Acusación demuestre la culpabilidad del imputado y el Juez dicte una resolución, en Querétaro se cumple con el debido proceso y se actúa con un estricto respeto a los derechos humanos tanto del imputado como de la víctima, por lo que en un gran porcentaje se mantienen encerrados quienes deben estarlo, descartando cualquier “mito” de que los delincuentes son detenidos e inmediatamente puestos en libertad. Cuando el Juez de Control dicta medidas cautelares al imputado o el hecho de que los inculpados tengan la posibilidad de acceder a la suspensión condicional del proceso y obtener su libertad, no quiere decir que el fenómeno de la “puerta giratoria” sea una realidad, pues es justo ese momento, en el que Umecas entra en operaciones bajo una metodología basada en tres principios: proporcionalidad, racionalidad y necesidad. En el Modelo Querétaro, la libertad de una persona no debe comprometer ni vulnerar la seguridad pública, menos aún exponer la tranquilidad de la víctima, por lo que la Umeca se encarga de hacer un puntual análisis –tomando en cuenta el catálogo de delitos que impactan en la entidad y otras variables- para definir el número de actos con el que va iniciar una persona, considerando que se trabaja bajo la premisa de que a más tiempo de vigilancia, más actos de supervisión. Asimismo, en el estado de Querétaro se le ha apostado a la tecnología para dar mayor certeza a la ciudadanía y, no conforme con el hecho de que todos los operadores de Umecas tienen aprobado su examen de control de confianza; la supervisión por vía telefónica, las firmas periódicas y las visitas domiciliarias al imputado, se han fortalecido con la inclusión de tabletas y brazaletes electrónicos, además que están por instalar kioscos de registro biométrico, también conocidos como estaciones de registro dactilar. Las tabletas electrónicas permiten que la recopilación, vaciado y transferencia de la información sea mucho más eficiente, sin dejar lugar a dudas de lo que se está registrando; los brazaletes electrónicos son utilizados para realizar un rastreo satelital que permita tener la ubicación exacta – en todo momento- de la persona imputada y así, evitar cualquier riesgo de sustracción del proceso o peligro para la víctima; mientras que los kioscos de registro biométrico serán instalados en diferentes puntos de la zona metropolitana para brindar nuevas alternativas de seguimiento a las firmas periódicas de los inculpados. En Umecas Querétaro se tiene detectado un 17 por ciento de incumplimiento en lo ordenado por el Poder Judicial, otra evidencia de que lo que se viene implementando en el modelo de operación se puede traducir en eficacia, pues la detección de incumplimiento habla de que su operación y la coordinación interinstitucional ha sido exitosa, al grado de identificar cuando el proceso no se está ejecutando conforme lo estipulado. Para reforzar lo antes mencionado, en el Sistema de Justicia Oral Modelo Querétaro se construyeron 90 indicadores de modelos de gestión institucional para medir la operación del sistema y 215 indicadores para evaluar la práctica concreta de los operadores, es decir, los procesos y resultados son medibles, basados en la confianza y credibilidad del sistema a partir del grado de satisfacción de la ciudadanía, rumbo a la consolidación. Es cierto que todo lo medible es perfectible y, en la Umeca, se trabaja permanentemente para seguir siendo referente en la evaluación y supervisión de las medidas cautelares en libertad y suspensión condicional del proceso, sin caer excesos de confianza pero tampoco sin dejar resquicio a la interpretación, pues en Querétaro se trabaja con información de calidad, vigilancia exhaustiva y siempre cuidando y abonando al debido proceso.
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Por: Rafael Camacho Aldape

comunicación social del Sistema de Justicia Oral Querétaro